lunes, 30 de septiembre de 2013


La ventana de Johari tiene los cuatro cuadrantes que tiene toda persona, aunque siempre hay uno más desarrollado que los otros. En mi caso, creo que es el abierto, debido a mi nivel de interacción significativa cuando estoy en un grupo (suelo intercambiar libremente mis ideas, y mis relaciones son abiertas y sin prejuicios). El cuadrante secreto siempre es necesario, porque es imposible, además de no siempre conveniente, expresar todo los sentimientos y experiencias intimas (siempre hay algo que te guardas para ti). El cuadrante ciego también aparece, porque siempre habrá cosas de ti que la gente no te diga. El cuadrante desconocido puede traernos sorpresas, pues aunque todos creemos conocernos suficientemente, lo cierto es que ante situaciones desconocidas, críticas... podemos desvelar aspectos de nuestra personalidad de los que no nos creíamos capaces (véase la reacción que suelen tener los adolescentes de "Hermano mayor" cuando observan las grabaciones de sus peores momentos, no suelen reconocerse). ¿Somos como creemos que somos, como queremos ser, como nos perciben los demás o como queremos que nos perciban los demás? ¿O quizás seamos un poco de todo ello?

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